
Cual polilla que sabionda va a quemarse a la luz
Yo intuía la respuesta a mi naufragio en tu amor,
Mas el veneno de tu mirada me drogaba con ardor
y en mi corazón hiciste heridas, como las del Cristo en la cruz.
Amarte a ti quemó mi alma como el carbón quema el brasa
Destruyó, y cual volcán mi dignidad a calcinar,
Sabias fueron las palabras que decían que corriera
A una fuente de agua fría a mis cicatrices sanar.
Sin embargo asas malditas, se hicieron sordomudas
No apagaron cual consejo, la fragua de dolor
Pues buscaban en tu aliento una mísera caricia,
Para amanecer con esperanza en nuestro lecho de amor.
Y al notar que te sabías el autor de mi suplicio
Quise borrar esas palabras que con lágrimas grabaste
Y me arranqué del corazón las espinas que clavaste
y esa sangre borró lo que un día me entregaste.
Quise enterrarte, sepultarte y cual cadáver olvidarte
En el epitafio del corazón escribí “descansa en paz”
Y mis ojos se cerraron para poder ya no mirarte
Y no retener lo que decidí con mis pies dejar atrás.
Mas el fantasma de tu amor violaba el sentimiento
Más quería yo odiarte cuando más odiaba amarte
Pero el genio inconsciente solo se pudo resignar
Al aceptarte imposible de con el tiempo borrar
Yo intuía la respuesta a mi naufragio en tu amor,
Mas el veneno de tu mirada me drogaba con ardor
y en mi corazón hiciste heridas, como las del Cristo en la cruz.
Amarte a ti quemó mi alma como el carbón quema el brasa
Destruyó, y cual volcán mi dignidad a calcinar,
Sabias fueron las palabras que decían que corriera
A una fuente de agua fría a mis cicatrices sanar.
Sin embargo asas malditas, se hicieron sordomudas
No apagaron cual consejo, la fragua de dolor
Pues buscaban en tu aliento una mísera caricia,
Para amanecer con esperanza en nuestro lecho de amor.
Y al notar que te sabías el autor de mi suplicio
Quise borrar esas palabras que con lágrimas grabaste
Y me arranqué del corazón las espinas que clavaste
y esa sangre borró lo que un día me entregaste.
Quise enterrarte, sepultarte y cual cadáver olvidarte
En el epitafio del corazón escribí “descansa en paz”
Y mis ojos se cerraron para poder ya no mirarte
Y no retener lo que decidí con mis pies dejar atrás.
Mas el fantasma de tu amor violaba el sentimiento
Más quería yo odiarte cuando más odiaba amarte
Pero el genio inconsciente solo se pudo resignar
Al aceptarte imposible de con el tiempo borrar



